1 mar. 2011

¿Ocio o negocio?

Tiene Villafranca de los Caballeros dos bonitas lagunas en el perímetro de La Mancha Húmeda. La primera, a 3 Km. del casco urbano, denominada Laguna Grande, está acondicionada para el ocio lo que permite el baño, deportes de remo, piragüismo, pesca, etc. Se le ha añadido arena, de tal manera que se ha creado una  playa artificial que casi cubre toda su extensión y se han construido duchas en sus alrededores.
Además proliferan los chalets, casillas de recreo y un buen número de bares y restaurantes, contando entre sus ofertas  de ocio y disfrute con un balneario. Los caminos que las bordean permiten el senderismo y paseos en bici en los que el contacto con la naturaleza termina siendo extasiante.
Declaradas Reserva Natural se alimentan y mantienen con más o menos agua gracias a un canal artificial que deriva del río Gigüela.
Son lagunas producidas por hundimientos debido a la disolución de las calizas del subsuelo y algún plegamiento. Se llenaban con el agua de lluvia de las escorrentías de las lomas aledañas y debido al rebosamiento del acuífero 20. Pero esto hace tiempo que dejó de ocurrir y hoy si no fuese por el canal del Gigüela se secarían en verano. Recuérdese cómo en verano de 2009 se abrió la compuerta del canal para que el agua que viajaba hacia el PN. Las Tablas de Daimiel inundase estas lagunas y los vecinos y comerciantes del municipio toledano pudiesen pasar un verano más disfrutando de su playa.
Algunos tarayes y una buena cantidad de vegetación palustre en sus extremos propician la nidificación y el posterior desarrollo de las pocas especies de avifauna que he podido avistar.
La pureza de sus aguas, la escasa vegetación sumergida y el reducido número de especies piscícolas hacen de estas lagunas un lugar poco propicio para la observación de la diversidad de especies de aves acuáticas que sí se pueden encontrar en otras lagunas con ecosistemas más ricos y variados.
En la Laguna Chica, unos cientos de metros más al norte, enlazada con la anterior y alejada del trasiego del gentío que en cualquier época del año las visita se aprecia un mayor desarrollo de la vegetación típica de estos sistemas fluviales: carrizos, aneas, juncos, etc. que  permiten que las fochas, las gallinejas de agua y  somormujos y garzas, así como algunos limícolas las tengan como lugar de residencia constante.