1 jun. 2010

Fascinación. Verdes, verdes, verdes.

Mientras en la periferia de Las Tablas tenemos muestras de la delicada y frágil situación de los ecosistemas del Parque Nacional  y de cómo estos sufren los vaivenes del clima extremo que se da en la zona de la meseta, en las zonas que permanecen inundadas la vida vegetal y animal ofrece un espectáculo fascinante que si sabemos mantenerlo se incrementará en años sucesivos. 
Algunas plantas de masiega se puede ver en la zonas de las pasarelas. El mayor masegar de europa sólo está al alcance de la vista de los visitantes en reductos aislados. Hoy ha sido desplazada por el carrizo que ha colonizado la mayor parte del Parque Nacional. (Fotos superiores masiega y flor; abajo el carrizo ha invadido la casi totalidad de la extensión del Parque)
Las consecuencias de los largos periodos de sequía  han permitido que este espacio se adapte a las nuevas circunstancias climáticas. Al no llevar agua el Guadiana que era el aporte principal de Las Tablas junto a los ojos que en ellas manaban la vegetación original ha sufrido, en algunos casos, la total desaparición y en otros ha sido reemplazada por la vegetación que mejor se adapta a las circunstancias actuales.
Los juncos se observan dispersos en los bordes de las zonas anegadas. En este caso de la imagen superior se trata del junco Elymus hispidus.
Moteando el suelo cercano a los itinerarios y formando un tapiz exuberante en colorido junto con otras flores se puedes observar la corregüela mayor o campanilla blanca (calistegia septum)
Sin duda la vegetación sumergida es la que hace que la vida en Las Tablas se pueda desarrollar con éxito. En la zona de las pasarelas se observa con facilidad como las ovas van extendiéndose formando praderas por el suelo cubriéndolo con sus enmarañadas ramificaciones.
Cada elemento que se observa en este ecosistema nos va ofreciendo datos que hay que ir estimando. Las lentejas de agua (lemna gibba) -fotografía de abajo- se desarrolla de manera muy abundante y nos alerta de que en las zonas en las que lo hace los componentes sobre los que se sustenta están saturados de nutrientes. Su excesiva proliferación puede terminar cubriendo por completo la superficie y poner en peligro el desarrollo de otras especies de carófitos, que necesitan la luz del sol. Las distintas ovas (Chara hispida, chara aspera, chara canencens) son el sustento de muchas especies animales que de no poder alimentarse con ellas terminan por abandonar el lugar y rompen el equilibrio de la cadena alimentaria. Las lentejas de agua al no estar fijas pueden ir desplazándose hacia donde sopla el viento invadiendo zonas donde las charas ya hacen su importantísima función..