29 may. 2010

apaga y Vámonos.

Tenemos los humanos la extraña convicción de que cuando las cosas van bien, o cuando nos quieren hacer creer que van bien, o cuando nos obligamos a nosotros mismos a creer que todo va bien es mejor dejarlas  tal cual. Todo eso con tal de no afrontar que nos estamos auto engañando y que más pronto o más tarde tendremos que tratar los hechos y darles solución, aunque eso suponga que la dejadez a la que nos abandonamos nos cueste un sobre esfuerzo y nos suponga un coste mucho mayor. Eso en el caso de que nuestra desidia no tenga consecuencias irreversibles.  
El caso es que si cuando las cosas vienen "bien dadas" no hacemos lo que se debe por no joder la fiesta, y cuando vienen torcidas tampoco porque no hay  ganas de crear más conflictos, ni medios (dinero) para desarrollar las medidas acordadas, ni intención siquiera de hacer cumplir las leyes, que para eso están, entonces...
Viene la introducción de esta entrada a cuento porque estos dos últimos días pasados he podido comprobar el estado de los ríos Guadiana y Azuer. El Guadiana se vuelve de Las Tablas hasta ir a perderse tierras adentro en los hundimientos cercanos a la Peñuela. El Azuer cubierto del babazón tendido en su lecho vuelve a ser el río de casi siempre: un arroyo seco que pronto servirá de estercolero.
Entre las imágenes  del cauce seco del Guadiana captadas esta mañana y las del río con el agua prestada del Azuer  (8/01/2010) han pasado 5 meses. Antes el rebosadero del acuífero impedía que el río se secase. Hoy se acabó la alegría que supone ver con agua los ríos que vierten en el PN. Las Tablas de Daimiel. La brutal  evaporación del calor sofocante de estos días pasados y la que nos espera en los próximos meses nos irán   poniendo ante los ojos la única realidad con la que debemos contender.
Pero lo mas desalentador que me ha ocurrido es que he podido comprobar como algunas tierras que hace un mes estaban cubiertas por las aguas hoy ya han sido aradas y sembradas. Supongo que no habré sido el único observador de esta ¿ilegalidad? Pongo esta palabra entre una interrogación  porque me gustaría saber dónde está la ambigüedad en la interpretación de la ley que precisa qué es el cauce de un río y cuáles los límites de terreno público,de servidumbre y de policía.
El caso es que así andamos, y algunas personas de tanto que nos tomen por tontos dejamos de creer en quienes hemos depositado la confianza. Y volvemos al principio, si la sociedad deja de confiar en sus representantes políticos y estos no toman medidas para paliar su deriva, ahora porque estamos de fiesta, ahora porque estamos de luto, lo dicho ¡Apaga y vámonos!