29 abr. 2011

verde es el Color.

...en las suaves tonalidades  verdes que el carrizo adquiere a contraluz...
...en la mágica escena que el cerrado encuadre me ofrecía...
...o que la luz fuese propicia para captar esa imagen que hace el momento...
...esperando pacientemente que apareciese algún ave ...
Siento no poder atender este espacio difusor de información relacionada con los humedales manchegos, y sobre todo de Las Tablas de Daimiel, tanto como me gustaría.
A sus seguidores no debe importarles tanto las cuestiones que motivan  los largos silencios en los que no ofrezco información, y que quizás agradecidos esperan, cómo que cuando les llegue ésta les sirva para disfrutar unos segundos con las imágenes y la temática que me alientan a comunicar algo sobre este espacio.
Las Tablas de Daimiel, como otros muchos espacios naturales, han sufrido desde hace más de medio siglo el expolio y abandono, la indiferencia e incomprensión que  conlleva la incultura y el desconocimiento del valor añadido que supone preservar estos espacios únicos. Y, por qué no decirlo una vez más: debido una gestión nefasta, tanto política como económica, ambiental y social. O sea que repartámonos las culpas en partes proporcionales
Ha habido que verlas ardiendo por los cuatro costados para que se tome en serio dar un impulso definitivo a su conservación. Habría que agradecer este cambio de intención, en mi modesto entender, a los grupos conservacionistas que han pretendido su descatalogación como Reserva de la biosfera, y, además, a los científicos que desarrollan su trabajo en el estudio de la naturaleza que han clamado al cielo pidiendo una solución para este y otros espacios tan especiales que pueden correr igual suerte. Este escándolo del fuego de turba que ha trascendido nuestras fronteras y ha permitido que Las Tablas se consideren patrimonio de todos espero que haya sido el aviso definitivo para que corrijamos los errores pasados y supongan, gracias al benefactor clima de estos dos años y a las medidas que se han tomado en el mismo Parque Nacional y las que se deben ir produciendo con la aplicación del Plan Especial del Alto Guadiana, la recuperación  de este  maravilloso humedal. 
Independientemente de esas cuestiones ineludibles que hay que seguir recordando hoy Las Tablas de Daimiel presentan un estado maravilloso. No es gratuita la redundancia del uso de este adjetivo, cualquiera que visite este espacio natural quedará maravillado por su aspecto, una maravilla que terminará por dejarse sentir hasta calarnos los sentidos pues con todos ellos se pueden captar, en mayor o menor grado, la multitud de sonidos, olores y colores; infinitas sensaciones que nos harán  inolvidables esos momentos, y creo estar seguro que nos harán partícipes y responsables de su estado hasta  no permitir que  vuelvan a sucumbir otra vez a la sinrazón.
Hoy me pude permitir un paseo, relativo, ya que debí esperar unas horas en los observatorios esperando pacientemente que apareciese algún ave o que la luz fuese propicia para captar esa imagen que hace el momento especial. En el rato que paseé quedé impresionado de la intensidad y variedad de tonos que la luz confería a las zonas verdes que por todas partes crecen haciendo de la naturaleza un fiesta.
En la mañana ¡Por fin! pude visitar la exposición de pintura que Higorca Gómez Carrasco tiene en el CIDAHM de Daimiel. Observando el tratamiento tan personal que esta artista ha dado a los humedales manchegos, y en las que ha conseguido acercarse al expresionismo abstracto, me he recreado en mi paseo de la tarde buscando imágenes diferentes al paisaje y a las aves, que por otro lado son las más asequibles de conseguir aquí. Inspirado en los reflejos del agua, en los suaves tonalidades  verdes que el carrizo adquiere a contraluz y en la mágica escena que el cerrado encuadre me ofrecía he realizado una serie de la que ofrezco una muestra en las imágenes con las que se abre la entrada de hoy.
Como apreciarán los seguidores de este blog he cambiado la cabecera de este espacio, he elegido como icono que represente esta etapa anual a la ya famosa focha cornuda que ha decidido asentarse en el Parque y que en poco tiempo se ha convertido en el ave más codiciada de Las Tablas. Un paseo manchego hace semanas que dio información sobre esta especie.
En esta nueva etapa en la que tengo intención de no demorarme en el tiempo tanto como hasta ahora, pretendo dejar información técnica sobre cómo realizo las fotografías que en él se muestran. Si algún aficionado saca provecho de esa información me alegraré, de momento: ¡Un saludo afectuoso!