21 mar. 2010

Las Tablas de Daimiel. Grises.

Una pareja de somormujos han sido la única nota de color que encontré en mi paseo. Pero ha sido suficiente para alegrarme la mañana.
En el segundo mirador del paseo hacia Prado Ancho una pareja de somormujo lavanco me han deleitado con su buceo constante. Con un objetivo de 600 mm. se le pueden hacer, ahora que están con el ritual de celo, fotografías maravillosas.
La focha común también es fácil verla sumergirse buscando raices y chopotear hacia sitios seguros entre el carrizo en cuanto se ve en peligro.
Durante el paseo el paraguas ha sido necesario.
La tenue lluvia de la mañana me ha incitado a intentar plasmarla de forma minimalista.
La panorámica que ofrece el mirador es fantástica, aunque no tanto como cuando el sol se pone en el horizonte, un poco más a la izquierda de esta toma.
El día gris y la amenaza de lluvia no impedirán que quien ha organizado un viaje a Las Tablas se quede sin verlas. A lo largo del día miles de personas podrán ver el espectacular aspecto del Parque Nacional.

Es posible que muchas de las personas que tienen intención de visitar  Las Tablas de Daimiel, sobre todo si son de lugares lejanos, aprovechen un fin de semana o un día festivo que permita un puente como este de S. José, o la próxima Semana Santa para venir a Daimiel y visitar el Parque Nacional.
La cantidad de personas que se acercan a ver el espectacular estado del Parque en un día de fiesta, sábado o domingo superan en mucho las 4.000. El calculo está realizado sobre los 1.400 vehículos que se contabilizaron el pasado viernes en el aparcamiento cercano al Centro de Información. Si ponemos una media de 3 ocupantes por vehículo más las visitas que llegan en los autobuses, es fácil que la cifra sea muy superior.
Con la idea de emular al turista que ha organizado un viaje a Las Tablas me he desplazado esta mañana hasta allí. He elegido, de las rutas posibles, la denominada Azul, un itinerario que permite  un paseo de aproximadamente 4 Km. entre la ida y la vuelta y lleva hasta el Mirador de Prado Ancho, una torre de hormigón que se alza 6 m. sobre el suelo desde el que se puede observar una magnífica panorámica de la casi totalidad del Parque.
Por ese motivo el reportaje fotográfico que se muestra quizá no sea, para mi gusto, el mejor posible. El día gris que ha amanecido no me ha permitido que las imágenes tengan la luminosidad y la brillantez que me gusta registrar. Pero como dije, tratando de ponerme en la situación de quien realizó un largo viaje en unos días festivos con la intención de disfrutar de este precioso paraje y llevarse una buena colección de fotografías no me queda más que mostrar el resultado de mi paseo.