19 feb. 2012

Con poco que lloviese...

Hoy, por fin, pude ir a Las tablas. Las encontré magníficas en cuanto a la cantidad de zonas encharcadas. El río Guadiana que ha estado vertiendo el agua del Azuer en el Parque Nacional en cantidades que rondan los 270 litros por segundo  ha propiciado que el líquido elemento rebase la presa de Puente Navarro. El agua que se retiene ha ocupado los espacios que se extienden por la zona noreste hasta cubrir más de 1200 ha. de las 1700 que son inundables.
El paseo a tan temprana hora, con una temperatura mucho más soportable que la de días pasados, me ha ofrecido pocas sorpresas sobre la fauna que podido ver, si exceptuamos a una hembra de ánade real aquejada de leucismo, a la que por fin he podido fotografiar ya que llevo viéndola todo el invierno y hasta hoy no conseguí una imagen decente. Unos porrones europeos habituados ya al trasiego de la gente que apenas se inquietaron ante mi presencia; un zorro que se escabulló entre la vegetación antes de darme tiempo a reaccionar. Un grupo de anátidas cobijadas entre el carrizo disfrutando del cálido sol que ya comienza a derretir las partes que se han helado, entre las que descubro con sorpresa que están integrados unos cuantos ánades rabudos.
Un alcaudón real sigue reclamando compañía en un interminable trinar en la misma talaya que es el taray seco que le ha servido de soporte todo el invierno para otear cuanto pasaba a su alrededor.
Mientras unos flamencos  dormitan sin prisas sabiendo que su comida está asegurada un cormorán sorprendido trata de alzarse sobre el agua hasta alcanzar el vuelo que lo aleje del peligro.

 continuará.