1 mar. 2012

Cabría la posibilidad...

de que el añil cielo impoluto que nos abarca se retrajese más a menudo por que las nubes que irrumpen cargadas  de agua  amenazan con descolgarla de golpe y marcar para siempre los límites de los ríos y lagunas hasta dejar una marca indeleble que nunca borre el hombre ni el tiempo...
...pero no estamos situados en la zona ecuatorial y  aquí la cúpula celeste se ensancha más allá de cualquier extremo, y no ha puesto fronteras la tierra con las que retener las nubes que se pasean como  pájaros viajeros.
Cabría la posibilidad de que después de tanto tiempo, entrados en razón, admitiésemos que es la hora de dar un golpe de timón, de ser serios, competentes, orgullosos de lo logrado como pueblo, de ser vanguardia en la sensibilidad mostrada con la naturaleza, con nosotros mismos, para algo tenemos un país plagado de maravillas naturales; pero, temo que sólo son buenas intenciones, que sólo somos un país de  embusteros de feria, charlatanes de palabras vacuas que se expanden como el humo arrastrado por el viento de las que no nos hacemos ni responsables.
Si no es así como digo no me explico porque me atosiga tanta ofensa.

continuará.